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El jurado en el estado de Minnesota encontró que Jammie Thomas-Rasset, de 32 años, había violado las leyes de derechos de autor y debe ahora indemnizar a la industria discográfica.
La madre de cuatro hijos es acusada de compartir ilegalmente 24 canciones de artistas varios que incluyen a Sheryl Crow y Green Day. Por fuera del tribunal, Thomas-Rasset expresó que la multa le parecía "un tanto ridícula". El corresponsal de la BBC, Jonathan Blake, dice que se trataba de la segunda vez que las disqueras llevaban a Thomas-Rasset a juicio. La primera vez el proceso concluyó sin veredicto.
Una portavoz de la Asociación de la Industria Discográfica de Estados Unidos (RIAA, por sus siglas en inglés) dijo que las empresas están dispuestas a llegar aun acuerdo extra judicial por una cifra mucho menor. "Desde el primer día hemos estados dispuestos a resolver este caso y continuamos con la misma disposición", afirmó Cara Duckworth de la RIIA. La acusada celebró lo que parecía una posible victoria. Afirmó, desafiante, que las discográficas "tendrán que demostrar sus acusaciones". "Nunca tuvieron que demostrar nada. Ahora deben hacerlo. Esto equilibra un poco el campo de juego", añadió. Su segunda multa es más de 8 veces mayor que la primera. Entonces, Thomas-Rasset podría haber decidido negociar un acuerdo extrajudicial con la Asociación de Empresas Discográficas de América (RIAA, por sus siglas en inglés), la organización privada que representa a las compañías musicales. Pero se negó en varias ocasiones. "A la señora Thomas-Rasset le ofrecimos, muchas veces, solucionar este problema con un pago de entre 3.000 y 5.000 dólares (entre 2.100 y 3.500 euros)", ha explicado la portavoz de la RIAA, Cara Duckworth, en conversación telefónica. "Aunque en diciembre anunciamos que dejaríamos de llevar a los infractores a los juzgados y trabajaríamos directamente con los proveedores de Internet para evitar la piratería, creemos que este veredicto sirve de recordatorio de que la ley condena estas infracciones". La RIAA ha confirmado este viernes que su oferta a Thomas-Rasset de llegar a un acuerdo extrajudicial todavía sigue en pie, a pesar de que ya pese sobre ella una condena. La acusación, a cargo del abogado Timothy Reynolds, demostró que Thomas-Rasset se conectó a Kazza con el nombre de usuario "tereastarr@KaZaA" y descargó 24 canciones de forma ilegal. Cuando el equipo de control MediaSentry detectó esta infracción en febrero de 2005 y se la comunicó a través de Internet a la interesada, ésta cambió el disco duro de su ordenador en unos grandes almacenes. Posteriormente, mintió bajo juramento y dijo que no había modificado su disco duro. En su último intento por defenderse, Thomas-Rasset alegó que tal vez sí que se habían bajado canciones desde su dirección IP pero que, en todo caso, lo habría hecho su ex marido o sus hijos. Entre llantos, declaró que las discográficas habían tratado de "extorsionarla" con el pago de 3.500 euros, una cantidad ínfima comparada con los 57.000 euros que le ha costado descargarse, por ejemplo, Here We Are, de Gloria Estefan. |